Ocho Mesas: Entre El Instante Y El Gesto Pictórico

OchoMesas (1)

Julio 4 – Octubre 18, 2015

Artistas: Javier Bosques (1985, San Juan, PR); Rometti Costales (1975, Nice, FR – 1974, Minsk, BL); Fernando Ortega (1971, Ciudad de México, MX); Chantal Peñalosa (1987, Baja California, MX); Wilfredo Prieto (1978, Santi Spíritu, CU); Adriana Salazar (1980, Bogotá, CO); Roman Signer (1938, Appenzel, CH); Sofía Táboas (1968, Ciudad de México, MX); Tercerunquinto (1998, Monterrey, MX)

La Tallera presenta Ocho mesas: entre el instante y el gesto pictórico, una exposición colectiva desarrollada a partir de la obra Acht Tische (Ocho mesas) de Roman Signer. Con ella, inauguramos una serie de ensayos expositivos intercalados en la programación general del museo y que tendrán el propósito de reflexionar sobre aspectos puntuales de la práctica artística contemporánea desde las piezas de reciente adquisición por parte del acervo de Proyectos Siqueiros.

Roman Signer es un accionista que reta la quietud de la forma en una secuencia de actos, procederes y vestigios. Su práctica se define en la transición entre procesos y en la dimensión metafórica-existencial a la que eleva sus investigaciones artísticas. En este sentido, su concepto de escultura constituye una deconstrucción de la categoría artística entendida como tal, en diálogo con los aspectos matéricos y temporales de la acción que la genera, para definirse, más acertadamente, como “evento”.

La obra que detonará el diálogo es Acht Tische (Ocho mesas), instalación-acción realizada por Signer en la Sala de Arte Público Siqueiros en el año 2011. Como anticipa el título, la pieza consta de ocho mesas de madera que han sido ubicadas en forma de círculo en torno a una plataforma cuadrada con una lata de pintura azul. En la superficie de las mesas se distinguen trazos pictóricos que fueron realizados por un cuadricoptero que llevaba atada una brocha en su base y volaba desde la plataforma hacia las diferentes mesas. La acción subraya una operatoria recurrente en la obra de Signer: develar el potencial artístico de un objeto ordinario mediante la alteración de su movimiento físico. La narrativa de la pieza es construida desde una situación artística “accidental“, bajo condiciones muy específicas, dejando como indicio los propios objetos protagonistas de la acción.

Ocho mesas será exhibida conjuntamente con el trabajo de ocho artistas invitados, cuyas poéticas funcionarán como filtros para la lectura de la obra. Es decir, las estrategias formales y discursivas puestas en práctica por Signer serán dinamitadas, interpretadas y expandidas hacia otras operaciones artísticas, que sin mimetizar la práctica de Signer, reflejan similares preocupaciones formales y conceptuales.

La exposición aborda dos momentos del proceso creativo de Signer. Por un lado la atención que dota al instante que demarca “el antes” y “el después” de la obra, como un espacio temporal mínimo pero de gran potencialidad creativa. Y por otro, la deconstrucción de procesos pictóricos como estadios de la ejecución de las piezas donde la pintura acontece como evento, una situación abierta sujeta a circunstancias externas, una operación más que un resultado. De tal suerte, las instalaciones de Fernando Ortega reflejarán ese estado de permanencia temporal que acontece en el tránsito del proceso al resultado; el trabajo de Adriana Salazar llamará la atención sobre la poética de lo “fallido”; los charcos de café y leche derramados en el suelo de Wilfredo Prieto significarán el accidente controlado como operación artística; Javier Bosques conducirá una lectura hacia procesos que parten de la recreación doméstica de un fenómeno natural; la observación de lo cotidiano como metodología se activará desde la obra de Chantal Peñalosa. Mientras que ejercicios pictóricos, en su condición azarosa o intencional, ya sean contenidos en los procesos de conceptualización de las piezas o expandidos al entramado urbano se reflejarán en la obra de los artistas Rometti Costales, Sofía Táboas y Tercerunquinto.

Direlia Lazo

Curadora