Obliteraciones (1939-2014)

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Fritzia Irizar

16 de enero – 20 de abril, 2014

A través de su práctica, Fritzia Irizar (Culiacán, México, 1977) genera estrategias para la participación de distintos públicos con el fin de incitar el intercambio de valores simbólicos entre lo económico, lo psicológico, lo mítico y los deseos que los entrelazan. Esta exposición reúne siete piezas realizadas entre 2002 y 2012, todas vinculadas con mecanismos de obstrucción, cancelación o desaparición de información en la práctica artística. Mediante la reconstrucción en maquetas de los espacios donde originalmente se emplazaron estas acciones, acompañadas de documentos alusivos a cada obra, se presenta una serie de situaciones no replicables como experiencias, pero sí como posibilidades de análisis.

Al contraponer escalas de valores de distinto orden –por ejemplo, el valor de uso de un bloque de sal enfrentado al valor de cambio que adquiere al insertarse en el mercado del arte– Irizar subraya la fragilidad de los acuerdos sociales que los sostienen. A través de una serie de alusiones a los mecanismos del sistema del arte, algunas de estas piezas abordan los procesos por medio de los cuales se establecen valoraciones que un público, cada vez más alienado, termina consumiendo intelectual o mercantilmente. Se revela así el funcionamiento de una red simbólica que mantiene en pie toda una infraestructura cultural para el consumo de unos cuantos.

Por otra parte, y en contraste con estas últimas obras, Irizar hace también uso de elementos con un valor de cambio aparentemente absoluto. Por ejemplo, una caja fuerte con dinero en efectivo es colocada en la vía pública ofreciendo a los transeúntes la posibilidad de resolver una ecuación matemática para obtener su combinación; o bien, hacerse de ella por la fuerza. En una de sus acciones más elocuentes, Irizar recolectó muestras de cabello de indígenas tarahumaras, mismas que fueron sometidas a un estudio para determinar su contenido de carbono, revelando a su vez las carencias nutricionales de esta comunidad históricamente aquejada por la marginación y la pobreza extrema. Posteriormente se produjo un diamante a través de un proceso industrial que permite la elaboración personalizada de estas joyas a partir de moléculas de carbono. La pequeña piedra resultante condensa tanto los caprichos y extravagancias de las clases adineradas de la sociedad capitalista, como el historial de carencias de una cultura en constante riesgo de desaparición.

La puesta en juego de los distintos sistemas de valores representados en esta exposición, así como en buena parte del trabajo de Irizar, propone una guía crítica para la comprensión de aquellas fuerzas inasibles que mueven la cotidianeidad contemporánea.

Tatiana Cuevas
Curadora

Créditos de la exhibición:
Curaduría: Tatiana Cuevas; Coordinador de la exposición: Luis Mosquera; Diseño museográco: comun.A; Montaje: Llamas A Mi; Edición de material videográco: José Jasso; Traducción: Marcela Quiroz: Agradecimientos: Maria José Aguirre, Manli Luz, Aleida Pardo y galería talcual.